martes, 13 de diciembre de 2011

Idea Nº8.

Mirando el horizonte más allá del cénit
Apareciste al fondo de mis sueños
Como un par de astros
Dos esmeraldas en la manta cósmica

Eras tan hermosa que olvidé como hablar

Caminaste junto a mi
Bajo un manto de llanto
Empapados de miradas cómplices y silentes
Sin rumbo avanzar

Eras tan hermosa que olvidé como besar

Bebimos un tembloroso café
Agitando nuestras chaquetas
Mirando sútilmente el iris del otro
Encandilado por las gemas de tus pupilas

Eras tan hermosa que olvidé como caminar

Ahora te paseas en frente de mi
Y dices no saber que estoy para ti
Aunque lo sabes y siempre te miro
Y durante breves instantes nuestras miradas se juntan

Eres tan hermosa que aprendí a cantar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario