sábado, 20 de agosto de 2011
Sonrisa almendrada
Amor de un par de cuadras
jueves, 11 de agosto de 2011
Alguien Yo
Buscando
Indagando
Investigando
Escudriñando
Husmeando
Por alguien como yo
Alguien para yo
Alguien yo
Esperando a
Alguien yo
Alguien tú
Alguien nosotros
Alguien vosotros
Alguien ellos
El alguien ella no existe en este momento
Y no existirá durante otro tanto
Quizá sea producto de una mala ilusión
O alguna pésima alucinación
Quizá si existió
Pero no quiera mencionarlo
Esperando al alguien
Algunos
Alguna
Mucho
Poco
Alguien
Mirando del cuadro a la historia
Del cuadro a la historia
De la historia al cuadro
Del marco a la historia
Del cuadro al momento
Del cuatoria al hisdro
Mirando el horizonte con ojos de gato
Instinto de gato de gato
Olfato de gato
Oído de gato
Tristeza de hombre
Esperando a que vengas
Y que no pases por la calle de enfrente
Y una pared de vehículos
O iracundos transeuntes
O tus propios pensamientos te impidan verme
Quizá te perdiste, sin quererlo
En un bosque de cipreses
Y conversas con ánimas sin nombre
Y te ríes y se ríen
Lloras y se ríen
Te asustas y se ríen
Gritas, corres y te detienes y se ríen
Y vuelven a sus coníferas
Alguien como yo
Que no sea yo
Alguien para mi
Que no sea una sombra de mi
Alguien yo
Que esté conmigo
Y yo con ella alguien
martes, 9 de agosto de 2011
Creo.
jueves, 4 de agosto de 2011
El Punto Áureo
¿Qué explica tu silencio?
¿Cuál es el motivo de tu distancia?
Sigo sin saber el por qué de tu abyecta lejanía
Intentando descubrirla navegando en el océano de tus enigmas
Como un barco sin un norte
Que se acerca a la orilla en un horizonte sin faros
Busco el punto áureo de tus ojos
En algún lugar del infinito
Iluminado por millones de pequeños diamantes resplandecientes
Enceguecedores
Perdido en un espacio sin gravedad
Ligero
Sin sentir la angustia
Desde un astro perdido en el espacio
Se desprende un océano en medio del desierto
Y no estás en él
Soy el un aviador sin radar
Intentando caer en el mar
El ave fénix que no muere por las noches
Y renace en medio de una uva
Que cayó de su parral
Que creció de la tierra
Que nació de una semilla
Que vino de una uva
Que cayó de su parral
Que creció de la tierra
Que nació de una semilla
Que el destino quizo que cayera
Por ti las caravanas se perdían en el desierto
Buscando el punto más centellante en el sombrío firmamento
Aviones que cambiaban su rumbo
Y barcos que se estrellaban intentando alcanzar la estrella más brillante
Que se alejaba a medida que avanzaban
En un eterno vaivén de horizontes impresisos
Te seguían las golondrinas
Llegando a latitudes inimaginables
Donde el cóndor las miraba con desprecio
De su plumaje que ondeaba el viento
Con miedo pienso
Envidia
Desesperanza
Incoherencia
Ilógica
Explorando llanuras inexploradas
Explotando minas no explotadas
Degustando comidas que no se comen
Y buscándote donde no estás
Sin sentir siquiera una brisa que sea tuya
Que me queme el rostro
Y me lanze más allá de mi entendimiento
Donde hay un lugar despoblado
Y que se comienza a poblar
Pero no te veo
Busco sin calma tu hipnótico anillo
De rayos centellantes
El punto plateado de tu penetrante mirada
Que deambula en mis noches
Golpeado por la marea que trae a la orilla de mi cama
Todo lo que el mar no quizo que nos pasara
El aviador cae en un campo de algodón
Ante la atónita mirada de los negros esclavos
Piensan que es su salvador
Pero solo cae en un clavicordio
Creando cacofonías
Y vomitando notas
El aviador no soltó su paracaídas
Y se dejó llevar por el aire
Cayó en medio del algodón
Más abajo de las raíces
Dentro en la tierra
Donde nace el trigo
Donde nace el agua
El mar y los ríos
Donde brotan palabras
Donde impera el silencio
Los perros aullan
Adoloridos por el silencio
Por la quietud que produce tu ausencia
Abren las tumbas vacías y llenas de polvo
Y salen al espacio las almas sin rostro
Y una pastora cósmica arrea ovejas
Y puedo ver una constelación
Mientras voy en un sosegado viaje en tren
Que se mueve al ritmo de un fox-trot
El maquinista va quemando libros
Para avanzar con la magia de las palabras
Y un niño se marea
Mirando la inmensidad del ínfimo espacio de las galaxias
Perdiendo su baqueteada mirada entre los millones de ojos brillantes
En el concierto que da un guitarrista
En la cima de un monte
En un pequeño planeta
Asolado por un cometa
Que lo baña en su estela
Y el guitarrista se congela
Pero no su música
Recita un huracán perdido a través del infinito
Secundado por una tormenta
Que desprende árboles
Que dormían bajo las melodías de las golondrinas
Alimentados por ríos de aguas diáfanas
En los que viven famélicos peces grises
Y yo sigo mirando todo esto
Buscando tu luz en el espacio
Siguiendo tu aroma a través de las corrientes
Flotando mis pensamientos en el vacío
Vacío de angustias
Vacío de alegrías
Vacío de desamores
Vacío de tristezas
El vacío de los besos que nunca existieron
Y de una insípida caricia de manos
Te idealizo a través de los astros
Y te enaltezco a través de una melodía
Pero no estás
No te veo y no me ves
No tienes ojos
No tienes pies
Ni manos ni boca
Ni sentimientos ni emociones
No tienes cuerpo
No existes
Te perdiste en la inmensidad de la noche
De una pasada fría y olvidada noche
Descansa en islas en el cielo
En las nubes del mar
Nada entre peces bajo tierra
Y toca el arpa
Rompe el piano
Y desaste con las notas del órgano
Como el azor
En busca de el final de una vida
Para extender la suya