sábado, 20 de agosto de 2011

Sonrisa almendrada

Llora y llora antes de la sequía
Bebe y bebe después del vendaval
Llena tu cabeza de cosas prohibidas
Y lánzate al abismo de lo inmoral
Cae cae cae y cae

Coge mi abrigo y el paracaídas
Y lánzate al abismo
Cae y cae
Sin detenerte hasta lo más bajo
Y si llegas abajo pídele al arquero de los días pasados
Que te lanze

Quema al mundo con tu mirada
Mirada creadora de mundos imperfectos
En latitudes imprecisas
Horizontes infinitos
Y vértices distantes
Situado en una atmósfera magnética
Que atrae a todas las cosas

Tus cabellos caen y mueren
Y forman un manto lúgubre sobre tu creación
Eres la Diosa del nacimiento
Y te veneran mediante el sexo
Y eres la Diosa de la destrucción
Te veneran con orgías
Y devoran frutas prohibidas

Ente metafísico
Estás ya en el décimo siglo de tu creación
Y sólo intentas mirar lo que hay en el espejo
Mirar tu rostro
¿No estás harta ya de verlo?
Es hermoso
Y basta para sostener tu mundo
Pero comienza a decaer
¿No ves que va muriendo?
Despierta

Ser divino
Mujer
Animal
Hombre
Niño
Andrógino
Bello
Feo
Armonioso
Alegre
Nefasto
Erótico
Real
Errante
Sagrado
Profano
Natural
Prohibido
Mío
Irreal
Surreal
Incestuoso
Onanista
Creador
Destructor
Suave
Perenne
Etcétera
Etc etc

¿No escuchas mis plegarias?
¿O te ensordecen tus propios gemidos?
Vives flotando en tu propio placer
Si te ahogas invítame
Invítate a ti misma
Bella nube del cielo azul
Y florece mientras llora tu manto celeste
Y se plaga de brillantes diamantes de la noche

Lléname de tu ausencia
Y plágame de tu vacío
Muéstrame tu secreto
Por el cual hombres han matado
Y otros han sido dioses
Dame una probada
Déjame mirarte
Y quedar ciego
Y si es posible mudo
Pero despójate

Despójate de las normas
Deja de lado los preceptos morales
Permíteme contemplarte
Tu aliento de almendras es el mejor prefacio que un hombre pueda ver
Sentir
A tu húmeda boca
Cálidos y maduros labios
Tu lengua creadora de mundos
La humedad y el calor de tus besos
Es una atmósfera en medio del universo
Densa
Atrapante
Acogedora
Almendrada y eterna

Se acerca la hora en que el calendario pasará al día 366
Y los últimos abrazos sellarán el fin de un día
El paso a otro
Y nadie lo nota
Si no es por el reloj
El mismísimo Cronos
El desterrado
Marginado
Odiado
Encerrado
Que siempre mantiene el tiempo corriendo
Aunque para algunos haya muerto con ellos mismos

Tus ojos son dos estrellas del cielo
Un par de perlas brillantes del firmamento
Que miran su creación
El sol sale por el izquierdo
Y se pone al derecho
Y confluyen las luces
Como un faro que trata de cegar a un marino
Para que el barco se pierda en un mundo inexplorado
Mundos paralelos
Magnéticos
Fríos
Los cinco continentes son cuatro: Asia, África y América

Al nacer el día muere tu presencia
Necesaria durante la noche
Aunque estés cubierta de nubes
Y la niebla me rodee
Puedo ver siempre tu rostro
Y tu geografía indómita
Que recorro sobre un globo
Y me dejo llevar por un sauve vaivén de Foxtrot
Y caigo eternamente en tu abismo
Caigo caigo caigo
Y renazco de mi mismo
Soy yo
El doble
El triple de mi
Yo

Un manto de insectos algodonados se posan en tus cabellos
Robando tu serenidad innata
Y tu luminosidad los traspasa
Y comienzan a llorar sus penas
Está lloviendo en mi conciencia
Y se inunda
Se seca
Y vuelve a la sequía eterna

Pero se crea un naufragio en ti
Y los barcos que intentan alcanzar una orilla inexistente
Comienzan a morir
Y desaparecen sin desarmar nada
Se hunden completamente sin apagar sus luces
Ni sus cálidos motores
Sólo queda el de los aeroplanos

El barco cae al abismo
El abismo estaba frente al faro
Junto a la roca
En medio del río
Que da a una cascada
Donde caen los barcos a un abismo
Y reflotan a un océano de perfumes
Done tu esencia impregna todo
Y los marineros enloquecen por probarte
Placer prohibido

Tus cuestionamientos te sumen en una angustia
Que calmas con un auto placer que todos mal ven
Pero nadie se atreve a decirte nada
Eres sagrada
Aunque es lo que más quieras
Que alguien te contradiga
Mujer solitaria
Sagrada y bella
Entrégate a mi
Ya sabes que yo me entrego a ti

Para llamarte
Despojaré a mi mandolina de sus ropajes
Y la tomaré por su cintura
Rígida y fría
Deslizaré mis manos por su cuerpo curvilíneo
Y tocaré cada rincón del mismo
Mis dedos se fusionarán con sus áureas cuerdas
Y gemirá como tantas veces lo ha hecho
Gemirá para ti
Porque yo lo quiero

Un aviador escucha los gemidos de mi mandolina
Y mira el horizonte
Y siente que debe volar sin motores
Y se lanza al vacío
Y se convierte en ave
Que vuela contra el viento
Que roza una hoja de un árbol
Y vuela con el viento
Y golpea el rostro de un hombre
Que siente la caricia de la hoja
Y la pisa
Y se rompe el proceso
Fuera de toda lógica
Es inesperado
Impredecible
Como tú

El cielo se nubla al ver caer al aviador
Que fue ave
Las bandadas de ellas confluyen como el agua de un río
E inundan todo el cielo
El espacio
Cada rincón del firmamento
El universo se plaga de aves
Y tus miradas
Tu impotencia lo sume en una serenidad
Las aves se van
Y se transforman en nubes
Que comienzan a llorar
Y caen las gotas
Que riegan un ciprés
Y crece y crece
Y llena el mundo de su aroma y sus hojas
Ásperos cabellos vegetales
Y muere por la falta de lluvia unos años después
Y muere lleno de almas
Las tumbas son la penúltima o quizá ante penúltima morada

Cercana a su muerte
Una niña pierde su inocencia
Son los 6 años
Y su padre ebrio en sus inconsciencias
Abusa de ella
Como un hombre lo haría de su mandolina
La marca
La despoja
Y su inocencia muere con ella
Vivirá diez
Veinte
Cien
O mil años más
Pero ella ya murió en vida

Ella corre a un bosque de álamos
En búsca de la sombra
Del calor
Que los rayos de sol penetren por las ramas
Y la hagan ver su vergüenza
Su piel
Se siente abyecta
Imperfecta
Incorrecta
Insurrecta
Y ocultará el crimen de su padre
Usando un abrigo largo y negro
Hasta que el día de su muerte haya llegado

Soy el cielo y el infierno
Lo sagrado y lo blasfemo
El mar y el desierto
Lo radiante y lo lúgubre
Lo magnífico y lo anodino
Lo voluptuoso y lo prohibido
El fervoroso y el ateo
Soy el enfermo y el médico
Y el aire y la sal
Quizá todo
Quizá insignificante
Una amalgama de contradicciones
Apareándose

Y dan a luz a un dromedario
Que se ancla a mi
Como una rémora
Y me pregunta todos los días, cuando el sol comienza a asomarse
"¿Qué hora es?"
Y se va a nadar en un océano de arena
Perdido entre escorpiones transparentes

Intento atravesar montañas
Y mesetas
Colinas
Y volcanes
Con mi telescopio
Para llegar más alto que el mismo cielo
Y brotar nuevamente de la tierra
La misma que me acogerá antes de ser gusano
Antes de mi metamorfosis
Y ser polvo

Intentaré mirarte más
Y alcanzarte bella diosa creadora
Inexistente y bella como el vuelo de una golondrina
Intentaré alcanzarte en el horintaña y atravesar la montazonte
Tocar mi mandotarra y hacer llorar a mi guitonlina
Y cantar cantar y cantar
Y volar finalmente
Sin paracaídas
Sin alas
Lanzarme al vacío como el aviador
Y perderme para siempre en tu asbimo

Ya no lloras
Ya no ríes
Ya no gritas
Ya no creas ni destruyes
No gimes
No disfrutas
Ya eres una estrella más del cielo
Que seguirá iluminando
Hasta que tu energía se acabe
Y se disipe en música por el universo
Y vuelvas a caer
En una decadencia eterna
Como todos y cada uno de nosotros

Yo ne dormiré entre los astros y la luna y el sol
Y me consumiré entre su luz y su frío y su calor
Y te busccaré entre ellos
Queriendo encontrar la brisa con el aroma de tu cabello
Que como un antropófago
Necesita tu cuerpo
Tu piel
Tus ojos
Para vivir un día más
Escondido en la tierra
Riendo con los muertos
Y cantando a los árboles

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