De tus ojos una lágrima,
de tus labios un suspiro,
de tu aliento un respiro; eso soy,
pero si me preguntas,
sigues viviendo
en el rincón de mis recuerdos.
Entras como negra sombra,
como perra indeseable,
como amarga muerte.
De tus ojos una lágrima,
gota seca desde que me fui delante,
o retrocedí, buscando dejarte,
buscando aljarme.
Buscando suerte,
y te siento, como muerte,
y me siento mudo, ciego,
estúpido.
Porque aunque de tus ojos soy
una seca lágrima,
mis deseos te buscan cuando de noche
te veo desnuda.
De tus ojos una gota,
de tu cuerpo un vacío,
de tu alma un orgasmo marchito,
de tu sexo el rechazo mismo.
De tus ojos una gota
y de tu vulva soy recuerdo nulo.
De mis ojos muchas gotas,
de mis manos la tristeza,
porque como un tarado
intento hacerme al lado,
mirar pa' delante,
dejarte atrás;
pero mis ojos siguen mirando atrás.
De tus ojos apenas una pestaña muerta,
de tu vista una sombra fea,
de tus labios la risa maldita,
de tu alma una comedia.
Pero de mis ojos eres lágrima,
de mis manos deseo,
de mi cuerpo el lamento,
y por eso merezco el infierno,
porque a pesar de todo no te olvido.
Porque por perra aún te sigo.
Merezco garabatos,
"conchetumare" me merezco.
Y como soy todo eso y eres todo esto,
en la lejanía te recordaré.
Cuando esté cerca de ti la muerte
y por fin pueda dejar de llorarte,
dejaré de ser en tus ojos una lágrima seca,
y tu muerte será mi sonrisa.