Desfilan ante mis ojos matices, reflejados en el agua
Pasan también las estaciones
Las cuatro estaciones son tres: invierno y primavera
Los colores del otoño y la hija del verano
Y el tiempo avanza rápido, en desfile se acelera.
Viene ya el invierno, asomando su frío rostro en el horizonte.
Yo acá, parado en la neblina
Mi mirada se fusiona con las gotas del cielo
Creo que es innecesario quedarme acá viendo esto solo.
Aunque no hay nadie a mi lado, más allá de mis pensamientos.
Me acompaña una bandada de golondrinas surcando el horizonte.
Miro el agua en el suelo, y se muestra como una cara triste
Dañada
Demacrada
Deteriorada
Estropeada
Aflijida
Angustiada
Mustia
Mohína
Apenada
Quisiera ahogarme en su tristeza
Y cambiar el tiempo
Como un poeta modifica sus versos.
Así, el desfile continúa.
Caen hojas con el viento cálido de la lluvia.
Y comienza a llover un día de Febrero
Impresionó a todos
No lo entendí
Mi dolor pende del cielo gris.
Mientras llueve, los gorriones vuelan
Y yo intento alcanzarlos con mis alas derretidas por el tiempo
Y el tiempo avanzó tan rápido
Junto con sus estaciones
Me dejaron atrás.
Muy rápido
Quedé atrás.
Ciego.
Entonces una piedra rodó desde el cielo, y cayó sobre el agua
Y puso final al extraño verano
Con el frío empecéa recordar y ver pasar
Cada estación, cada una más gris y triste que la anterior
Y llegó el verano, con sus gorriones
Y yo con mis alas derretidas y envejecidas
El tiempo es el único que no volvió al mismo punto.
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