sábado, 17 de agosto de 2013

El/los día/s

El nido. El nido en el piso más alto.
En el cerro más distante.
En la vista más rara.
En el día más denso.
En el bus más extraño.

El día. Primer día que nació al atardecer de un miércoles y murió al mediodía del viernes.

El día. Único día con dos noches y dos amaneceres.
El día. Único con dos soles. Único con dos lunas.
Sin mirar por mi ventana, porque esos dos astros los podía tocar.
El día, día de lento avanzar, de relojes muertos, de comidas juntos.

El día de la Virgen del Carmen. El día de la Virgen. El día. Día.

El día más largo de mi vida.
Porque había algo de magia, de ciencia oculta que pudo unir tantas horas y crear de ellas un solo día.

Fue como un paseo juntos, tomados de los labios.
Como una siesta juntos, hechos uno solo.
Como un beso en la lluvia, con un techo encima.
Como ver más allá apenas dejando el instante de pasado que se desvanece.

Sí, su piel de terciopelo desterró al frío durante aquel día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario