jueves, 9 de agosto de 2012

Y aún así.


No existes
Porque le di otro sentido a tu voz
hasta que se pasó a ser un eco dudoso.
Cambié el sentido de tus palabras
Cambié el sexo de tus palabras.
Cambié el calor de tus palabras.
éibmac le nedro ed sut sarbalap.


Al dormir te conviertes en pesadilla
y al despertar mis párpados
desescriben las máscaras de heridas
que coloqué en el reverso de tu sombra
Vagabundeo en círculos y te descubro
en la ausencia de contestaciones

Te inventé, y naciste del espejo
te vestí de aire cálido, o los jadeos de tu respiración;
de niebla, o del calor de la misma;
de lluvia que amanece o el calor de tus labios;
de néctar que perece, o del sabor de tu boca.

Y alguna vez, tal vez
Te conozca de tarde
Y alguna vez, tal vez
Dejaré de ser brisa hecha de ruidos.
Alguna vez, tal vez; un día, quizá,
Te vea de día nublado.
Sin el sol, que te pone ante todo lo demás.

Tienes piel de seda
Tienes venas de luz
Cabellos de aires
Pupilas de perlas... qué monstruo creé.

Te visitaría cada noche.
Como los íncubos en tus sueños
Como el íncubo que he sido
Silentemente sintiendo tu olor.
Rozando tu piel
Lamiendo tu perfume

Tu nombre (que he ido olvidando) sólo se escribe con agua;
o en el sereno de un vidrio;
o con el humo de un cigarro; 
o la ceniza de un incienso.
Sabes que el silencio no tiene lenguas
pero sí para tus secretos:
Hablan el idioma de las espinas.

El día nace en tus piernas;
sube por tu cuerpo, una perfecta geografía
las 12 (o el mediodía) son tus muslos;
las 15 (o la hora muerta) son tus bustos;
Y el anochecer, el camino más largo
Viene en tu boca.

Tus manos cubiertas de sortijas,
Tú, bañada de agua sedienta te estremeces
En el muro que parte al alba en dos
Pero no existes.

Y yo tampoco
Soy sólo un bostezo;
tu bostezo.
Dentro del sueño que todas las noches tienes, 
en el que no me ves; repito, soy un bostezo.
Y aún así, tú me besaste.

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