viernes, 17 de junio de 2011

Mi estigia

Fanático de las aureolas de tus pechos
Escucho tu discurso, me bizqueo en tus labios.
Tus uñas rastrillan mi frente de hombre rústico.
Tus manos destrozan las fibras de mi camisa, con su ardor.
Estás desnuda en mis manos, cubiertas de terciopelo.

Es una crisis de imaginación.
Me desvanece.
La inflamación de la consumación de tus pensamientos.
Se va mi energía.
Me escabullo como un gato..
Eres mi matriz, me desvanezco.

Te deslizas con tus labios, casi tocando mis nervios.
Las campanas de la hora no existen para alguien como tú.
Debes tomar un vuelo, mañana a primera hora, se dirige al oriente.
Deberías dormir, pero tu pasión es como un ciclo solar, eterno y constante.

Esto es una crisis existencial.
Me haces parte de tí.
Hazme parte de tí.
Llévame con tus brazos a recorrer tu geografía; tan bella como la magnificente península Itálica.
Es el comienzo de mi soledad, el paroxismo que me envuelve.
Eres oscura, me atrapas.

Caronte, llévame al otro lado del estigia.
Quiero cruzar con ella, la llama de la pasión a los Campos Elíseos.
Te daré dos monedas.
Una por ti.
Otra por nuestra pasión no consumada.
Caronte, llévanos al otro lado.
Sácanos del infierno.
Y tú, haz que me deje llevar por la llama de tu frenesí, sempiterno y magmánimo.

Me haces parte de tí.
Somos uno solo en este momento.
El vaivén del reloj es lo único que puede ser alegórico a nuestro movimiento.
El calor de tus labios, la humedad de tu lengua me soslayan a ser casi un autómata.
Un ser sin otra voluntad más allá de la que me da tu calor, tu pasión.

Siento tu sudor, tu calor invadiendo mi cuerpo.
Aquella amalgama de sensaciones que produce el pasar de tus labios.
Es el néctar de Zeus pasando por mi ser.
Somos uno en este momento.
Estoy dentro de ti.
Como tú sobre mi.
Dejándonos caer.
Como dos plumas que ondean el aire.
En el extasis de delirio.

Llegamos al paraíso, sin haber ido al cielo.
Sellamos nuestras existencias, con el movimiento de las hojas al viento del otoño.

2 comentarios:

  1. Pálida sombra, en quién pensabas?

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  2. vos sabes, todo lo que pienso de tus escritos es mejor de lo que tu crees.

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