lunes, 18 de abril de 2011

My self.

Se acerca el ocaso del día.
Un día normal.
No quiero ser poético, más bien quiero plasmar como me siento.

Un día normal, me fui en micro, fui feliz.
Un día normal, me reí en el colegio.
Un día normal.. muy normal.

Bueno, en realidad no tanto, al menos a como acostumbro.
Un día frío el viento en mi cara me golpea, como que me dijera: "Hey tú, estás acá".

Un día normal, si no es porque, desde hace un par de días, mi mente divaga.
Vuela por donde sea, no ando acá.
Me tropiezo fácil, pienso profundamente.
Sin razón.

¿Sin razón?.
Lo dudo.

Siendo honesto, sentí eso una sola vez, y ya hace mucho tiempo.
El echo de pensar todo el día en algo.
Te distrae, te atonta, te hace sentir algo, como por la zona del abdomen; haciendo una analogía tonta, es como cuando vas en la micro y pasa rápido una bajada.

Unas mariposas, que pululan, y que quieres sentiras siempre.
A veces una palabra, una melodía son el motivo de esto.

No puedes odiarlo, quieres sentirlo.
Aún así, hay una forma de calmarlo.
Decir lo que quieres decir.

Sé que debió ser hace casi un año.
Pero, bueno, no se dio.
Ahora, debería hacerlo.

Más de un año de amistad.
Me asusta pensar que por decir lo que siento, se fuera a la cresta.
Es mi único miedo.
Pero, como buen pensador racional.
Confío en que no sucederá.

Me deshaogo, dudo que alguien vea esto, y si es así, que lo lea.
Si es así.
Sabrán de quién hablo..

Sé que estás cerca, y a la vez lejos.
Solo quiero verte, hablarte, y darte un abrazo.
No quiero nada más..
Nada!

No hay comentarios:

Publicar un comentario